Origen · Boca de Amé, Medio Atrato

Antes de la botella, está el río

Canao no inventó nada. Recogió un oficio que lleva más de trescientos años vivo en el Pacífico colombiano y lo puso en un vidrio que puede viajar.

+300
Años de tradición
1
Comunidad: Boca de Amé
100%
Caña sembrada en la zona
2021
Ley del viche en Colombia
El lugar

Boca de Amé, donde el Atrato se hace ancho

A esta comunidad del Medio Atrato se llega en lancha. No hay carretera: hay río, monte y caña sembrada en los patios. El agua marca la hora de trabajar y la hora de descansar.

Allí la caña se corta de mañana y se muele el mismo día. Por eso el viche sabe a planta viva y no a melaza: entre el corte y la paila nunca pasa una noche.

El territorio

Río, monte y caña

Clic para ampliar
El oficio

De la caña a la paila

Cosecha
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Cosecha

La caña crece en las vegas del Atrato, donde cada creciente del río deja limo fértil. Las familias la siembran sin químicos y la bajan en canoa hasta el trapiche.

Corte
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Corte

La caña se corta madura, a machete, en los patios y trochas de la comunidad. Solo lo que se puede moler ese día.

Molienda
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Molienda

Se muele en trapiche para sacar el guarapo, el jugo dulce y turbio que es la única materia prima del viche.

Fermento
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Fermento

El guarapo reposa en canoas de madera entre tres y ocho días. Las levaduras del aire hacen el trabajo, sin aditivos.

Destilación
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Destilación

En sacatines construidos con maderas del territorio, a leña. La maestra corta cabeza y cola por olor y tacto: ese punto es todo el oficio.

Cada botella sostiene el río

Compramos la caña y el destilado a precio justo, con contrato por lote. Lo que se paga aquí se queda allá: en la escuela, en la lancha, en la siembra.

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